domingo, 22 de junio de 2008

Los ómnibus en Hong Kong

De paso por Hong Kong, Alicia y Alejandro, argentinos residentes en Londres, tomaron algunas fotos. En este caso un ómnibus urbano en el cual pueden apreciarse los televisores, la comodidad y la placidez en beneficio del pasajero, y según el comentario de Ale: “El bondi, igual a los de Londres, pero con configuración de asientos 3-2”.

Además de la admiración por este cuidado de la calidad de vida (no tanto por los televisores, sino que se aprecia también la limpieza y la amplitud del ambiente) que tanto anhelamos los humanos, es inevitable la comparación con el ámbito en el que uno vive y se desarrolla; y entonces surge la enorme diferencia, desde la perspectiva del sentido común, con los colectivos de la ciudad de Buenos Aires, donde se pueden enumerar las siguientes deficiencias:

  • Los ómnibus (“bondis” o “colectivos” en argentino) son lo suficientemente antiguos (las unidades pueden tener más de 15 años) como para atentar contra los ciudadanos con elevadísimo nivel de sonido contaminante.
  • En gran parte del día se viaja parado, gente involuntariamente apretada una con otra durante largos trayectos, como ganado, en un mínimo espacio. Los choferes, curtidos en el oficio, no se apiadan de esto, ni de la reglamentación que establece un cupo mínimo de pasajeros parados; por lo que en cada parada pregonan un irritante latiguillo: “…a correrse que hay lugar atrás…”
  • Estos colectivos de hace unos 15 años fueron diseñados para que viaje un discapacitado en el sector medio del mismo con su silla de ruedas, incluso con rampa automática, pero los diseñadores no contemplaron que quedan pocos asientos disponibles, además de incómodos.
  • Debido a que los empresarios retacean el número de unidades, algunos colectivos, aún en horas pico laborales, pueden esperarse hasta quince minutos.
  • Lamentablemente, el colectivo sigue siendo la única alternativa ante el aún más deficiente servicio de trenes y subterráneo de la ciudad.

Por supuesto que pueden considerarse una lista más amplia de deficiencias en el transporte público urbano de la ciudad de Buenos Aires.
En este aspecto al menos, podría decirse que a pesar que vivimos en un mismo planeta, existen mundos diferentes, por lo que cabe una pregunta ¿Podremos navegar entre las constelaciones algún día, como para alcanzar esos mundos que parecen tan lejanos, como el de Hong Kong?
Aunque queda un consuelo…habría que ver como son las horas pico en los ómnibus de Hong Kong.

Estas y más fotos pueden verse en
http://picasaweb.google.co.uk/sarcoale/HongKong/photo#5211360346983954210

Foto de Ale©

1 comentario:

Alicia Seminara dijo...

Gracias Damián!

Y te comento que una de las cosas que a muchos les llama la atención de Londres es el silencio (comparado con Buenos Aires)de los colectivos. Los choferes de taxis, autos en general y colectivos no tocan bocina. Si llegás a escuchar una bocina te sobresaltás porque pensás que algo pasó.