miércoles, 18 de junio de 2008

Alpargatas en la basura

Esta docena de alpargatas están desechadas en una esquina de la ciudad de Chascomús, entre la vegetación seca del otoño y otros desperdicios. Llama la atención la cantidad y el poco uso que tienen en apariencia. Evidentemente no pertenecieron a una sola persona o una familia, tal vez puedan ser de algún taller o pequeña fábrica e incluso pudo habérsele caído a alguna persona accidentalmente, quien sabe.
La nueva tecnología digital masificada a comienzos del corriente siglo representada principalmente por las cámaras de fotos hizo que cualquier cosa sea fotografiable y esté al alcance de relativamente “todos”. Cualquier objeto, cualquier gesto, persona o lugar puede fotografiarse de manera rápida y sencilla. Como estas alpargatas tiradas en una calle. ¿Acaso un aficionado con antigua cámara de rollo, hubiera desperdiciado una foto en esta toma? Muy pocos seguramente ya que el paradigma de imágenes era familiar y paisajístico.
Así como
Christian Caujolle[1] argumenta algo tan interesante como que “…no hay que confundir la fotografía, que es una tecnología que se inventó en el siglo XIX, que ha constituido la memoria de la historia del siglo XX, con la imagen digital…” refiriéndose a esta como “…una producción de imágenes con una tecnología que es una codificación sistemática de 1 y 0 de la luz que recibe la cámara…” (Revista Ñ, Nro.246, 14/06/08). Sin embargo, a pesar del argumento tan elocuente de Caujolle, este tipo de imágenes digitales tan abarcativo de la realidad también parece estar construyendo una infinita memoria de al menos los primeros años del siglo XXI. Pero siguiendo este razonamiento… ¿Finalizará esta coyuntura hasta que surja una nueva tecnología masiva? ¿Qué será lo próximo en esta materia? Para Caujolle, lo que gobierna es “…la fascinación de nuestra sociedad por la velocidad…”, a lo que puede agregarse que la fotografía digital es un buen reflejo de este pensamiento. Además, la natural competencia por la inmediatez, como en otros planos de la realidad, logra la superación de una tecnología que parece no tener techo. Pero vale aclarar algo, esto ocurre en ciertos segmentos de las sociedades industriales y sus eventuales periferias de consumo…
Pero volviendo a la foto ¿Cómo habrán llegado a ser desechadas estas alpargatas y por cual motivo? ¿Qué puede llamar la atención de esta acumulación de desechos más allá de una ínfima curiosidad?


[1] Francés. Curador, crítico y editor fotográfico de la publicación francesa Libération. Siempre se puede esperar algo interesante de alguien que tomo apuntes y fue discípulo de Pierre Bourdieu, Roland Barthes y Michel Foulcault. También dijo entre otras cosas acerca de la fotografía: “…Una fotografía no demuestra nada. En sí misma ofrece muy poca información, va tomando sentido según el contexto en el que se encuentra… una fotografía nunca es una mentira, pero que tampoco pretende ser ninguna verdad. En el mejor de los casos, puede testimoniar un punto de vista y transmitirlo…”