martes, 1 de julio de 2008

Historia del Bitter Angostura


Aunque les pueda interesar a pocos, la historia del popular ingrediente de cóctel Bitter Angostura es interesante y está muy bien relatada por José Luis Álvarez Fermosel, el “Caballero Español” quien trabaja desde hace tiempo con Rolando Hanglin en sus audiciones de radio. El fragmento pertenece a un libro que reposa en los anaqueles de algunas librerías del centro de Buenos Aires, a veces erróneamente en la (ahora de moda) sección de gastronomía, ya que además de recetas esencialmente españolas, posee historias como la del Angostura, que eruditamente Álvarez Fermosel relata de esta manera:

“…procede de Páranas de Colombia, en la cordillera oriental…tras la batalla de Waterloo (1815), el médico militar –originario de Heidelberg (Alemania)- Walter Siegert colgó la casaca, viajó a Sudamérica y se convirtió en cirujano y jefe del lazareto de las tropas de liberación de Simón Bolívar (1783/1836). Siegert comenzó a elaborar allí una medicina contra las fiebres tropicales, para lo cual extrajo los jugos de todo tipo de cortezas de coníferas exóticas, entre ellas la del árbol angostura. En el compuesto incluía extractos de corteza de quinina, jengibre, canela, cardamomo, clavo, cáscara de naranja amarga, raíz de angélica y macis. De la madera de sándalo, el elixir adquirió su color rojo y de Angostura, la nueva patria de Siegert, su nombre. La denominación de la ciudad varió mas tarde –se llamó Ciudad Bolívar-, pero no la del bitter. La angostura da el último toque necesario a numerosas mezclas alcohólicas.”

Si bien el Bitter Angostura no es ni por lejos de una imprescindible necesidad para la vida humana, esta pequeña historia refleja el mecanismo de la gestación de ciertos descubrimientos fundamentales en pasados y recientes siglos; una mixtura donde jugaron un rol primordial la curiosidad, la casualidad, el ingenio y especialmente la necesidad; ingredientes, cualidades primigenias y motores del hombre a lo largo de su historia.