lunes, 2 de julio de 2007

La lucidez merece un espacio mayor: Juan Villoro


En la edición del 30 de junio de 2007 de la revista Ñ, se editó una entrevista telefónica al escritor y periodista mexicano Juan Villoro, donde la profundidad y seriedad de su pensamiento puede abarcar temas como la literatura o la geopolítica y hasta algunos banales como podría ser el fútbol, aunque Villoro da a entender que no lo es. Acerca de Juan José Saer y El Entenado:

“En El entenado, el protagonista es salvado por la tribu que lo captura para que entienda lo que ahí sucede en sus propios términos. Esta antropología de lo otro, narrada desde los límites, renueva la construcción de un mundo imaginario. Saer vuelve a un tema predilecto de Faulkner, el del narrador que narra sin entender lo que ve, y sin duda tiene puntos de contacto con Rulfo y Onetti, dos escritores que me interesan muchísimo, pero agrega un sesgo propio. En México, Daniel Sada ha hecho algo parecido con su literatura sobre el desierto. Lo que me interesa en estos casos es que la recreación de un mundo no se asume como una certeza, sino como un problema: la civilización como principio de incertidumbre.”


La antropología del otro cultural, posicionarse en otra sociedad para estudiarla sin prejuicios es el ideal de los estudios etnográficos. Está demostrado que el sesgo del investigador o de quien narra la historia es inevitable. La etnografía está repleta de estudios de campo donde lo que piensa Villoro que Saer transmitió con El Entenado no se cumple.

Acerca de Zinedine Zidane:
“Nadie podía predecir lo que hizo Zidane a lo largo del Mundial. Llegó como un prejubilado y dio partidos excepcionales. En la final anotó un penal inverosímil ante uno de los mejores arqueros del mundo. Cuando le quedaban unos minutos para alcanzar la gloria, perdió la cabeza en el más literal de los sentidos. Zidane tenía la posibilidad de escribir su historia al modo de un héroe clásico: ningún mortal podría acabar con su carrera, sólo el destino lo sacaría de las canchas, y sin embargo, salió del campo como un hombre común. ¿Por qué tiró todo por la borda? Esta jugada revela que el fútbol no sólo se refleja en el marcador: necesita historias que exploren su vida secreta. Contada desde la información, la escena es incomprensible, requiere de la narración para llegar a un sentido posible. A veces los hechos piden literatura. Ese fue uno de ellos.”

La historia de los héroes clásicos es que no llegan a dioses debido a sus debilidades humanas, y mueren como tales, convencidos de su condición humana.

Acerca de Bush, el muro y México
“México y Estados Unidos comparten la frontera más cruzada del mundo. La desgracia es que la mayoría de los cruces son ilegales y se someten a la lógica de un safari humano. México tiene una alta responsabilidad en el problema porque no ha podido generar empleos. De manera retórica, el gobierno le achaca toda la culpa a Estados Unidos, pero la crisis comienza en casa. Los paisanos que viven al otro lado mandan el mismo dinero que recibimos por venta de petróleo. La economía mexicana no podría sostenerse sin eso. La paradoja es que quienes sostienen al país no votan; como los personajes de Pedro Páramo, están expulsados de la historia. El muro es la concreción de este equívoco: Estados Unidos necesita fuerza de trabajo, pero, por razones que van de las intenciones electorales a la "integración cultural", prefiere rechazar formalmente a los inmigrantes que legalizarlos. Todo ocurre con la lógica de un parque temático: si logras sortear el muro y las patrullas migratorias, estás "dentro"; nadie te sacará de la cocina donde lavarás platos. Si Estados Unidos en verdad quisiera detener ilegales, le bastaría arrestar en Los Angeles al público de un concierto de Los Tigres del Norte o de un partido del Guadalajara.”

Esta última oración revela la dañina hipocresía del poder hacia un grupo de población. Además ese flujo de gente y fuerza de trabajo hacia Estados Unidos, que luego se convierte en dinero desde México parece ser el modelo universal con ciertas reglas sistemáticas que rigen el destino de los seres vivos de este planeta. Flujo, caos, adaptación, sistemas y retroalimentación.