domingo, 29 de abril de 2007

Dos films: 300 y Apocalypto

Estrenadas en Buenos Aires en el primer trimestre del 2007, los medios de comunicación comparan a los dos films poniendo el eje en la elevada dosis de violencia.


300 posee una violencia ingenua, con formato de videojuego gracias a la enorme tecnología invertida, donde se desliza el culto al heroísmo romántico y cándido por estos días. Hay quien busca aludir al actual conflicto entre Estados Unidos y los países islámicos, y no hay que descartarlo, Hollywood nunca fue ajeno a la política. Vale aclarar que el film está basado en el cómic de Frank Miller y no tanto en los hechos históricos.

Apocalypto de Mel Gibson, muestra una violencia de la cual ningún ser viviente de este siglo puede dar fe, pero los cronistas españoles y los hallazgos arqueológicos evidencian. La espontaneidad y crudeza de Bernal Díaz del Castillo en su relato de la Noche Triste nos acerca a la violencia ritual de las cabezas rodando por las escaleras de los templos aztecas (aunque el film es sobre los mayas, pero una de las funciones de las pirámides mayas era similar, alimentar el ritual)


Por ser films históricos, se nota que Apocalypto está más estudiada, es algo más. El choque cultural de esos prisioneros que vienen forzadamente de la aldea rural, son cazadores-recolectores que comprenden recién en ese momento que se ven amenazados por el avance de la urbanización.
300 indaga en aspectos históricos básicos, los que cualquier persona aprende en una clase de historia acerca de Esparta en la escuela.

La sensación es que Mel Gibson piensa en un público más allá de las fronteras hollywoodenses, 300 es la imposición del marketing que obligatoriamente debe salir de su país. La estrategia de adelantar los trailers por Internet la globaliza aunque no se sepa bien de que se trata.

La violencia de Apocalypto parece más genuina, refleja hechos que pudieron haber ocurrido. El film no es solo violencia, el hecho de que el film se hable en maya yucateco (aunque es moderno y el film tiene bastantes errores históricos) refleja un esfuerzo extra de parte de la producción. A partir de la escapada de Garra de Jaguar, la historia corre por cuenta de Mel Gibson, pero hasta ese momento, la descripción (por ser un film de Hollywood) es bastante fiel a las evidencias históricas.

300 es una visión actual, deformada y negativa de la historia, incluso con música heavy metal totalmente fuera de lugar. Para los amantes del cine, no ver 300 no es perderse nada, ni siquiera para alimentar la curiosidad. Para los amantes de los cómics puede ser interesante la estética y la tecnología aplicada en los efectos visuales.